miércoles, 2 de diciembre de 2009

JUGANDO LIMPIO

Este artículo fue publicado luego de la aprobación de Estrella, la protagonista de esta historia y de mi vida.




Me acabas de sonreír. No sé que decir, tu sonrisa me ha paralizado. Eres preciosa, pienso. Te miro a los ojos fijamente y también te sonrío con la expresión más traviesa que invento. No dejo de mirarte a los ojos, así medios chinitos, porque desde chico me enseñaron que siempre debes de mirar a las personas de frente, sin miedo.
Parecen siglos pero han transcurrido apenas unos segundos. Uno de los dos tiene que hablar, ¿Pero quién? Me siento raro, yo nunca me aplatano, yo siempre tengo algo que decir, yo siempre tengo alguna estupidez en mente para robarle sonrisas a la gente, por eso que a veces muchos de mis amigos piensan que yo las preparo con anterioridad, pero no, se equivocan, así soy yo: un payaso frustrado que ríe por no llorar.
Pero ahora estoy bloqueado, tendrás que empezar tú preciosa, yo paso, me paltéo, hace meses que no hago esto, porque, tengo que confesarles, que desde hace un año aproximadamente, solo me he vinculado con chicas a las que me pueda tirar a la brevedad, ustedes sabe, a pesar de todo soy hombre y tengo mis necesidades “filosóficas” (cómo dice mi abuela). No me interesa gilearlas ni llevarlas al cine o a comer ni nada, solo un par de tragos, claro si la situación lo amerita, y plum, a aplicar durito y parejo. Ya me acostumbre a ese ritmo de vida, sinceramente me resulta mas laxo y justo ahora, cuando necesito revivir mis grandes dotes de gilero profesional no puedo. Puta madre, qué injusta es la vida (o la arrechura). Pero a ti no te miro con ganas de tirarte, no. No pienses mal. Yo a ti te respetaría , ni siquiera te besaría porque mujeres como tú no están hechas para tocarlas sino para contemplarlas, para soñar con ellas, para pensar en ellas y eso seguramente es lo que va a pasar conmigo, me voy a quedar clavadazo pensando en ti por días, solo estarás en mi mente y les diré a los pajeros de mis amigos que conocí a la dios Venus y ellos me pedirán que te describa tu poto o tus tetas y yo no diré nada porque por lo menos en mi recuerdo serás mía, solo mía.
Entonces despierto del trance y me digo, ey Dieguin, no puedes dejarla ir así no mas, no puedes perder esta oportunidad, tienes que hacer algo. Y es verdad, tengo toda la razón, es la primera vez en mucho tiempo que me encuentro totalmente de acuerdo conmigo mismo, y es que así es el amor, súper conciliador, y mira tú preciosa sin querer haz hecho que me reconcilie con mi otro yo, porque yo siempre ando peleado con todo el mundo e incluso conmigo mismo, pero por ti, mi amor, me peleo con el mundo entero. Oye, Diego, un momento, ¿Acaso te has dado cuenta de lo mismo que yo? Si, sí, eso. Y no es que piense mal ah, ¿Pero no crees que sea mucha coincidencia? La verdad es que se parece un poco pero yo al principio ni por acá, aunque ahora que lo mencionas puede que tengas razón, se parecen un poco, no mucho tampoco, Fiorella tenía rasgos más toscos en cambio ella es suave, súper delicada y tiene lo que en mundo del espectáculo los actores llamamos ángel y si yo creyera en Dios diría que es un ángel, pero no creo o por lo menos no mucho, y por eso por ti estoy dispuesto a inventar una religión, para adorarte solo a ti, pero eso sí yo solo seré tu único feligrés porque compartirte ni loco, me costó tanto conseguirte que ni a balas te pierdo. Pero yo ya me estoy alucinando a tu lado y ni siquiera he abierto la boca para decirte hola, que mal educado soy, no parece que viniese de la familia que vengo, ni que tuviese el apellido que tengo, pero es que se pegan pues, la choledad y la malacrianza se pegan, sobre todo en esta universidad en donde abundan los cholos becados que a uno lo tratan como igual, sin respeto alguno por el cargo que ostentamos, que en mi caso es nada más y nada menos que delegado general de Derecho, pero estos que van saber de eso. Ten cuidado de esos malandros, amor, de segurito que si no te roban te meten la mano, pero ay de aquél que se atreva y yo me entere, pobre de él, le rompo todo, la cara, los brazos, las piernas, los regreso a su tierra en bus camión y encima les expropio su chacra, ay carajo, ni que se metan contigo, preciosa, porque yo salto.
Y en eso, Diego, ¿No?, me preguntas rauda. No puede ser, sabes mí nombre, me conoces, y lo dices tan segura que si tal vez no me llamara Diego pues te diría que sí, porque tu sonrisa es capaz de convencerme de todo. ¿Y como me conoce?, me pregunto, si yo en mi puta existencia he tenido el placer de presentármele; pero bueno, Dieguin, no nos engañemos, ¿Quién no te conoce en esta pulgosa universidad? Si tu eres el mas popular por lo menos de tu facultad, si tú, en tu afán de figurar en todo haz hecho patas en todas las carreras que has podido, tal vez esa hermosura te vio caminando por hay y preguntó tu nombre o tal vez le pasaron el link del blog mamarrchento que tienes en Internet y te ha leído y ya conoce tu pasado, tu oscuro pasado, y solo te ve con pena, como un chico confundido y con muchos problemas al que gentilmente quiere ayudar, pero por favor Dios mió, si existes, nunca dejes que me lea, yo no quiero que me lea, no quiero que conozca mi pasado, por lo menos no ahora, yo solo quiero que sepa de mi futuro, de mi futuro junto a ella.
Sí, le digo, ¿Tú, eres?, y de inmediatamente me responde, Cielo, y yo pienso que me esta diciendo cielo a mí, pero no, así se llama, y eso es, ya tengo algo gracioso que decir y le digo gracias, y ella, ¿Gracias por qué?, por decirme cielo y eso que no me bañe, le digo y se ríe, y ya me puedo morir en paz, porque por una sonrisa suya me vuelvo melcochita, y ella, yo me llamo Cielo, mongolito, pero preciosa, tú no solo te llamas Cielo, tú eres el cielo. Y en eso te sonrío y te digo un gustazo y me voy acercando a ti para darte el diplomático besito en el cachete, y mientras me acerco no sabes cuanto deseo ser ruso en este momento para poder darte un beso en la boca, entonces, muack, y siento tu cachetito helado junto a mis labios y me quedo pegado un ratito, recontra goloso, y tu piel es suave, que diferencia con la mía que esta tan maltratada por el maquillaje y por el sol. Eres la chica perfecta y me gustas, pienso, porque los unicos requisitos que le pido a una señorita para atreverme a enamorarme de ella es no ser más alta que yo, eso las obliga a ser necesariamente chatas y no tener granos en la cara, y tú eres bien chaturris, bien compacta, y tu rostro es precioso, que envidia, ¡suaveeeecito!. Porque eso sí, preciosa, yo odio a los granos, desde siempre les he declarado la guerra, por eso que en mi cara nunca encontraras uno y que ni se atrevan a salirme porque los combato al toque con mi vapor de manzanilla sobre la cara y mis antibióticos, así desaparecen en one los pinches granos.
Cielo, no quiero caerte mal, no quiero hacerme el bacán ni el chico súper-conocido, quiero ser modesto, humilde, gracioso, sincero. No quiero empezar con una mentira, ese siempre es mi error. Otra oportunidad así ya no llegará y si llega talvez llegué muy tarde. Tú y tu sonrisota han aparecido en el momento indicado, cuando más las necesitaba, por eso ha llegado la hora de cambiar, de olvidarme de todo: de los chicos, las juergas, los bates, las pichangas y solo pensar en ti, solo en ti. Me lo acabo de proponer y sé que lo voy a cumplir. Te lo prometo, aunque aún no te enteres.
Ahora tu expresión cambia y me dices que te interesa mi proyecto para la modernización de la cafetería y yo, así seriecito, re-contra delegado, re-contra aprendiz de abogado, te paso a explicar el porqué de mi proyecto, y tu te enfureces y me das la razón, y me hablas de la concesión y creo que me gustas más así: molesta, hablando de derechos y deberes y no se porqué pero quiero pasar el resto de mi vida a tu lado.
Te doy las gracias por el apoyo y te propongo que seas parte de mi equipo y me dices, ya, mostro, y ahora eres informal y sonríes y yo lo que en verdad quisiera decirte es que seas parte de mí y de mi vida, pero slow, slow, Dieguin, piano, piano, como decía mi abuelo, tienes que ir despacio, que Cielo no piense que eres uno de esos pendejitos mandados, que se creen los bacancitos, que se paran rascando la entrepierna y escupen por doquier. Yo no me rasco la entrepierna, amor, y para serte franco, tampoco sé escupir, mi viejo nunca me enseño, cada vez que escupo termino escupiéndome a mí mismo. Y tampoco soy pendejo, yo siempre juego limpio, excepto cuando juego sin bañarme o cuando escribo.

Diego,

7 comentarios:

  1. Demasiado inspirador.. un post muy amoroso para variar.

    Ayrton Vargasa

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  2. el diego romantico como q es mui meloso nopp?¿

    siii te conocieran en verdaaaaa =)

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  3. ayy diego xD esa nadie t la cree XD tu enam0rad0 , hahaha tu ya t enam0raste una vez en la vida , y d esa persona jamás t podrás olvidar XD emtiemdeloooooooooooo tQ*

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  4. Estimada Jayce, que nunca me haya enamorado de ti (y que tampoco tenga ganas de hacerlo) no significa que no me pueda enamorar de otra persona.
    Un abrazo, gracias por leerme.

    Diego.

    PDT: Saludos a tu papi, gracias por la jalada.

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  5. Hahahaha !! Dieguim del mal xD no sabes qomo t odio xD haa!! (: .. mentira mOnGoLo!! (: ..

    Okz, le daré tus saludOz a mi padre xD

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  6. EZA DIEGA DEZTRABANDOD TEGEN TODA LA VIDA NUNKA A PERDIDO

    BIEN LOKO NUNKA KAMVIEZ

    jp

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  7. Diiegoo!! para qe veaz
    qe leo tu bloggg!!
    aaa ezte es la hiztoria
    qe me enzeñazT xDDD
    ATTE:
    Eztreiia*

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